Siete errores frecuentes que cometemos con el café

Siete errores frecuentes que cometemos con el café

Los siguientes consejos le ayudarán a manejar mejor el grano y a sacar lo mejor de él.

Si usted ya está comprometido de lleno con el café, una de las bebidas más consumidas del mundo pero de la que la mayoría sabe poco, puede que estos consejos no le resulten espectaculares. Pero si es un consumidor sin mayores pretensiones y quiere aprender a mejorar su experiencia, le van a ayudar mucho.


El café no es un producto de larga duración. Es como el pan o las verduras. Lo ideal es comprar de a poco.
Foto: 123RF


Cuando compramos y preparamos café cometemos varios errores. A continuación encontrará siete de los más comunes y consejos sobre lo que tendría que hacer.

No comprarlo fresco

El café no es un producto de larga duración. Es como el pan o las verduras. Lo ideal es comprar de a poco, por ejemplo 250 gramos, lo que equivale a 15 tazas. “Podrías estar bebiéndolo hasta un mes después de molido, pero notarás un descenso en la calidad. Después de un mes comenzará a tener sabor rancio”, le dijo a Business Insider el especialista Will Corby. También es importante conservarlo bien sellado, porque cada vez que abre y cierra la bolsa, los aromas se escapan.

No asegurarse de que el tamaño del grano sea el adecuado

Se pueden comprar granos enteros (si dispone de un molino) o café molido, adecuado para una prensa francesa, una cafetera de goteo o una expreso. Si bien se puede preparar un café aceptable con cualquiera de estos métodos, tener un tamaño adecuado de molienda (el calibre de los gránulos de café) garantiza la mejor infusión posible. “Las partículas demasiado pequeñas extraen en exceso y hacen que el sabor sea más amargo de lo que debería. Pero las grandes agregan un sabor que se siente como la acidez, que no es muy agradable”, aseguró Corby.

La molienda fina se utiliza en las cafeteras en las que el tiempo de contacto entre el agua y el café es corto, como las de expreso. Su textura es como pimienta molida, es decir que al tacto se sienten las partículas, que son muy pequeñas pero no llegan a tener la textura de la maizena.

La molienda media, cuya textura es como la del azúcar corriente, se usa en cafeteras de goteo (4-6 minutos por preparación). Y la gruesa funciona en las cafeteras que no filtran, como las de pistón o émbolo.

No limpiar la cafetera

Muchas veces hacemos café nuevo con restos de uno viejo, porque no limpiamos a fondo la cafetera después de usarla. Esto agrega mal sabor.

Dejarlo fermentar durante menos de cuatro minutos

Para muchos es importante que el café salga lo más rápido posible. Pero las buenas cosas toman su tiempo. “Si el tamaño de la molienda es perfecto, lo ideal es prepararlo durante cuatro minutos, presionándolo muy lentamente a través de la cafetera”,aconsejó Corby para los métodos en los que el usuario participa activamente en el proceso y tiene control del mismo, como con las cafeteras de émbolo o cafeterie.

Dejar el café hecho en la cafetera

“Mientras el café está en la cafetera encendida, seguirá preparándose y comenzará a tener un sabor amargo”, aseguró Corby. También habló de lo que debe tener una cafetera para maximizar el sabor: “Las (de goteo) que tienen filtros de metal evitan que detectes diferentes sabores; las más aptas son las que usan filtro de papel”.
Tenga en cuenta que el gasto en filtros de papel cuando se tiene una cafetera automática de goteo es una inversión en sabor, en comparación con el económico filtro de tela o de metal que, por muy bien mantenido que esté, va tomando sabores residuales en cada preparación.

Agregar azúcar o leche

No hay nada de malo con ponerle un extra a su bebida, pero la mayoría lo hace para compensar el consumo de café malo. “El azúcar equilibra la amargura que se obtiene al tostarlo y la leche oculta los defectos –subrayó Corby–. Sin embargo, si usted compra café de un tostador de calidad y lo prueba antes de ponerle leche o azúcar, puede encontrar que no necesita ninguna de esas dos cosas”.

Comprar café instantáneo

Hay una gran razón para mantenerse alejado del café instantáneo. El experto Will Corby contó que, si bien el café instantáneo es muy barato, su costo de producción no lo es porque el proceso para obtenerlo es bastante difícil. “Si el café es barato, hay muchas cosas malas en la cadena de suministro, que incluyen lo que se paga al agricultor y la calidad de los granos”. Sin embargo, hay que anotar que, como ocurre con el café molido, ya se consiguen cafés instantáneos de calidad superior (y son más costosos que los de consumo masivo).

A la hora de comprar cafetera

Busque una cuya capacidad se ajuste a sus necesidades, para no caer en la tentación de preparar para guardar. Si no es disciplinado, elija cafeteras que inviten a consumir el café inmediatamente, como las de émbolo o pistón.

Si le gusta una con jarra de vidrio, averigüe si es posible conseguir el repuesto. Más de una bonita cafetera reposa en un armario por falta de previsión.

Por razones de diseño, la mayoría de las cafeteras automáticas de filtro preparan buen café hasta las seis tazas; cantidades mayores pueden quedar desagradablemente amargas, debido al aumento del tiempo de contacto entre el agua y el café.

Las cafeteras que utilizan el sistema percolador, como las grecas, no son recomendablesporque hacen recircular el agua sobre el café, dando como resultado una bebida amarga de poca calidad.

Antes de comprarlo, imagine cómo será lavar ese modelo que tanto le gusta.

redacciondomingo@eltiempo.com

Fuente: El Tiempo

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